
AL CRISTO DE LA HUMILDAD.
El Cristo de la humildad,
esta siempre en su retablo,
crucificado en su cruz,
¡y con sus ojos amando¡.
No tiene rencor ni odio
en su dolor de Pasion si lo miras y le rezas...
¡tan solo veras perdon¡.
Es el Cristo tan humilde
que siendo hijo de Dios,
se hizo pobre en los pobres...
¡y en un pesebre nacio¡.
Crecio entre los humildes,
tan inmenso era el Señor..
que nunca quiso grandezas...
¡tan solo,ofrecer amor¡.
Oh grande entre los grandes,
mi Cristo de la Humildad..
¡haz que aprendamos los hombres
¡de Tú honor y Tu verdad¡.
Pues Tú humildad es tan noble,
que por mucho que Te amemos...
nunca podremos Jesús...
¡igualar Tu amor supremo¡.
Julia Orozco.